Estaba por escribirles acerca de este seguro desde hace algunas semanas, pero en estos tiempos inolvidables de pandemia, en donde el compartir en familia se ha hecho algo maravilloso de todos los días,  el teletrabajo, las clases online de los hijos, el apoyo a las labores domésticas y para rematar, el tema de la escasez de gasolina, el día debería tener 50 horas.

Se preguntarán: ¿un seguro para bodas, y de qué se trata? este seguro no hará que tu matrimonio funcione solito sin luchar o, que el príncipe azul o la princesa rosada sean los que soñaste y mucho menos que te aseguren que no vayas a tener problemas… Pero antes de abordar esta interesante póliza quisiera hablar de las condiciones para que “algo” sea asegurable.

La primera condición es que el riesgo debe ser incierto y aleatorio. La aleatoriedad se refiere a que no puede ser predecible su ocurrencia. La incertidumbre por otra parte debemos verla desde dos aspectos: 1) el no saber si ocurrirá (por ejemplo un incendio o un terremoto, pueden que si o nunca ocurran) y 2) el momento de su ocurrencia, por ejemplo un seguro de vida, en donde sabemos que la muerte ocurrirá inexorablemente pero se desconoce el cuándo. La segunda condición es que debe ser posible y probable: ese hecho debe ser posible que ocurra, aunque sus probabilidades sean bajas. El costo del seguro varía de acuerdo con (entre otras cosas) su probabilidad de ocurrencia. Si un hecho se sabe no ocurrirá jamás, el seguro no tiene sentido alguno. La tercera condición es que sea concreto es decir de acuerdo con las peculiaridades del asegurado y/o los bienes objeto de la cobertura, por ejemplo si aseguramos un vehículo, la aseguradora deberá saber su marca, modelo año y la persona que conducirá ese auto si es soltera, joven, mayor, etc. Eso hace que el riesgo y su costo varíe. La cuarta condición es que sea lícito, no puedo asegurar ninguna actividad o bien que esté fuera de la ley, la moral y el orden público. Finalmente el riesgo debe ser fortuito, o determinado por el azar y sin intervención de la voluntad humana sin embargo, los seguros no se limitan a los riesgos fortuitos y suelen amparar también aquellos riesgos producto de la impericia o imprudencia de personas. Dicho esto, hablemos del seguro para bodas y cómo funciona.

El seguro matriz se llama “Cancelación de Boda” (Wedding Cancellation en inglés) y ampara las pérdidas financieras en caso ocurran algunos hechos o bien fortuitos o involuntarios: catástrofe natural (clima extremo, inundación, tornado, terremoto, nevadas, cierre de vías o aeropuertos etc.); una enfermedad repentina como por ejemplo una apendicitis a uno de los novios; el incendio del local donde se llevará a cabo la ceremonia; la muerte de un familiar muy cercano, el padrino, uno de los novios y, que por cualquiera de estos eventos se deba suspender o posponer la boda. Este seguro cuenta con coberturas opcionales que puedes adherir y enriquecer la póliza, como son:

Robo de los regalos de boda: ¿imagina que se lleven la cajita con todo el efectivo y los cheques (quizás esto ya se use poco), o bien que en la mesa o esa habitación dispuesta para los regalos, hayan desaparecido algunos de ellos? Pérdida o robo de los anillos: los robaron o desaparecieron de la casa del novio…esta póliza los cubre; Robo o daño del vestido de novia; en caso de que el vestido sea robado, sufra daños antes de la boda o que a la diseñadora antes de llevártelo a casa, se lo robaran de su atelier o del auto; Daños a terceros arrendados o subcontratados, un invitado con algunos tragos de más provoca daños a la propiedad o bienes arrendados, locales, cubiertos, platos, copas, sillas, mesas, toldos e incluso personas tanto invitados como staff, etc.; Tratamiento psicológico en caso lo requieran los novios por el impacto emocional, luego de la cancelación de la boda; ¿Imagina por un segundo que al DJ que contrataste le robaron sus equipos o la empresa de catering se fue a la quiebra y perdiste el depósito? pero hay más…  supón que al fotógrafo al final de la ceremonia le roban su auto con todos sus equipos, incluyendo las fotos y los videos tomados, un verdadero drama para los recuerdos de la boda… pues la póliza ampara los gastos de viaje de ida y vuelta en avión o automóvil incurridos por la novia, el novio y sus familiares inmediatos y asistentes, para volver a reunirse y tomar nuevas fotos de la boda. También paga todos los costos asociados, como las comidas y el alojamiento durante el viaje, la recontratación de un fotógrafo, el alquiler de un local para organizar las fotos de la boda, la compra de una nueva torta de bodas y flores, y el alquiler de los esmóquines, fracs y vestidos del cortejo.

Finalmente la guinda del pastel; qué te parece si luego de un gasto de miles de dólares en local, comida, bebida, Tártara[1], cotillones, torta, dulces, aros de boda, arras, vestido y un largo etc.… a uno de los novios le da por cambiar de opinión y dice: “no me quiero casar”. Pues también esto está cubierto por la póliza, aunque tiene dos condiciones vitales que deben cumplirse: la primera es que los beneficiarios no pueden ser los novios ya que ellos son los responsables de tal decisión, usualmente los padres de los novios son los inocentes financistas y beneficiarios de este seguro y, la segunda es que la ceremonia debe cancelarse con por lo menos 365 días de antelación.

Finalmente hay algunas aseguradoras en Europa y los EE. UU. que ofrecen esta póliza pero la que está dedicada en exclusiva a este rubro se llama Wedsure[2] y la pueden visitar si tienen más curiosidad.

Me despido con este pensamiento de Confucio “El que desea asegurar el bien de los demás, ya ha asegurado el bien propio”.

 

Enzo D’Angelo® Corredor de Seguros

info@compratupoliza.com

www.enzodangelo.com

 

 

[1] Grupo musical Caraqueño del cual fui cantante hace unos cuantos años https://www.tartara.com/

[2] https://www.wedsure.com/